Amor, amor...
cuánta falta me haces!!!
Me siento tan perdida,
tan sola y desterrada
que no me hallo.
Trabajo y sobrevivo,
subsisto como me dejan las circunstancias,
aguanto el pasar de los días a duras penas.
Soy como un topo
que cinco días bajo tierra y
ávida de luz
desea recobrar sus sentidos:
oler, al despertarme junto a ti,
cuando me transportas a una tierra de aromas inefables;
besar, para recuperar el sabor que me ofrecen tus labios,
tus caderas, tus pechos y tu monte venusiano;
tocar, haciendo perfiles incompletos de tu cuerpo
porque nunca se terminan las caricias contigo;
oír tu respiración en el silencio de nuestras noches,
cuando consigues hacerme callar;
y mirarte, hasta la extenuación,
para conservar nuestros momentos y
poder recrearlos de lunes a viernes.
miércoles, 14 de enero de 2009
lunes, 12 de enero de 2009
A todas aquellas personas que me miran y me ven

A veces se me olvida llamar a quien me reconforta.
A veces por pecar de debilidad no profiero mis quereres.
A veces mi sarcasmo solo es la sombra de una debilidad que trato de ocultar porque todo me afecta.
A veces reniego de lo que soy por mor de lo que piensen los demás.
A veces soy incapaz de reconocer los errores, esas piedras que intento sortear por el camino pero ellas no son capaces de sortearme y por eso nos reencontramos una y otra vez.
A veces mi amabilidad confunde el estado de las cosas que me rodean.
A veces mi frialdad llega hasta las yemas de mis dedos e intento dar marcha atrás al borde ya de la congelación.
A veces cuando la cordura llama a mi puerta reflexiono como en estas líneas.
Pero también es cierto, que a veces, solo a veces, alguien consigue verme a través de la mirilla de mi puerta y no me queda más remedio que dejarle entrar.
A veces por pecar de debilidad no profiero mis quereres.
A veces mi sarcasmo solo es la sombra de una debilidad que trato de ocultar porque todo me afecta.
A veces reniego de lo que soy por mor de lo que piensen los demás.
A veces soy incapaz de reconocer los errores, esas piedras que intento sortear por el camino pero ellas no son capaces de sortearme y por eso nos reencontramos una y otra vez.
A veces mi amabilidad confunde el estado de las cosas que me rodean.
A veces mi frialdad llega hasta las yemas de mis dedos e intento dar marcha atrás al borde ya de la congelación.
A veces cuando la cordura llama a mi puerta reflexiono como en estas líneas.
Pero también es cierto, que a veces, solo a veces, alguien consigue verme a través de la mirilla de mi puerta y no me queda más remedio que dejarle entrar.
domingo, 11 de enero de 2009
La mujer araña

Si fueras un animal
serías de la categoría de los arácnidos
porque nadie ha sabido tejer tan bien la tela
como para que no pueda resbalarme
entre sus hilos
y poder echar a volar.
¡Se está tan calentita aquí!
que te aseguro no haberlo intentado nunca
o al menos, no lo recuerdo.
Si bien la memoria es selectiva...
serías de la categoría de los arácnidos
porque nadie ha sabido tejer tan bien la tela
como para que no pueda resbalarme
entre sus hilos
y poder echar a volar.
¡Se está tan calentita aquí!
que te aseguro no haberlo intentado nunca
o al menos, no lo recuerdo.
Si bien la memoria es selectiva...
Notas en el Naima

Y rompiendo el silencio dijo:
"se acabó", como quien termina un carrete
en mitad de las mejores vacaciones de su vida.
"Se acabó" es una expresión tan drástica,
tan radical que da escalofríos.
Es como si fuera un "no-siendo" sin haber sido,
un proceso inacabado
arrojando una estela
que desembocará, sin lugar a dudas,
en una plenitud aún mayor,
cuando las aguas regresen a sus cauce.
La dulzura nunca se acaba
aunque la alberguemos tan solo en el recuerdo,
para rememorar con nostalgia
ese dulzor que sentimos
originariamente y por primera vez,
en cualquier rincón de nuestra memoria
jueves, 16 de octubre de 2008
El mundo está fatal de los nervios
Pues sí, todo el mundo anda fatal de los nervios ¿Estaremos en crisis emocional, también? Y es que cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana, como dice la canción. Y es que andamos como desquiciados, con la astenia otoñal, si es que existe, sin un euro en el bolsillo y magnificando todos los problemas. Pero esto no es nuevo, ni el barco se hunde, ni hay mal que cien años dure. Pero es tan difícil ponerle al mal tiempo buena cara que optamos por empeorar la cara aunque el tiempo mejore. Y todo para qué, si no somos nadie y menos en pelotas. Supongo que para hacer una queja coral y hacer armónicos en sol menor, que para eso andamos todos fatal del tomate. Así que mucho ánimo, a sonreír un poco que no cuesta dinero y a vivir que son dos días, así que para qué pasarnos uno preocupados
martes, 30 de septiembre de 2008
SEPTIEMBRE
En septiembre, cada septiembre,me peso,
albergando la esperanza de que este verano
haya rebajado algo.
Me sorprendo encogiendo la tripa,
quedandome en la desnudez más pura
sin reloj, anillos, ni pulseras
para no alterar las variaciones en ningún gramo
para descubrir que mi báscula va mal otra vez,
un kilo arriba, pero
¡si me caben esos vaqueros estrechos!
En septiembre, cada septiembre
intento cumplir la fórmula griega de
mens sana in corpore sano
y termino comprándome los fáscículos de pilates,
de yoga, de aprende inglés, italiano...
En septiembre comienzo un nuevo año
donde intento que todo cambie
para comprobar que en diciembre
nada ha cambiado.
Pero ya lo tengo más que pensado
para el próximo septiembre
prometo cambiar de báscula
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Para JUM
Desde mi zulo no puedo ver el mar,
no puedo reconocer a nadie
porque nadie puede saber que estoy aquí.
Desde mi zulo el mundo pasa sin q me dé cuenta
los minutos se eternizan y yo paso por el mundo
con pena y sin gloria.
En mi zulo tengo un trampantojo
en el q dibujo una vida alternativa,
en el que construyo un universo paralelo,
en el que sí que me expreso
En mi zulo tengo conexión a internet,
es el único paliativo q adormece mis temores
Desde mi zulo y al final del túnel
diviso una luz que descandila el horizonte
y me trae unas motas de consuelo,
una brizna de aire fresco
un calor que baña mi piel.
Gracias a que estoy en este zulo,
gracias a que te veo,
los minutos dejan de ser horas,
el encierro es menos amargo
y nos reencontramos cuando abrimos nuestras ventanas.
no puedo reconocer a nadie
porque nadie puede saber que estoy aquí.
Desde mi zulo el mundo pasa sin q me dé cuenta
los minutos se eternizan y yo paso por el mundo
con pena y sin gloria.
En mi zulo tengo un trampantojo
en el q dibujo una vida alternativa,
en el que construyo un universo paralelo,
en el que sí que me expreso
En mi zulo tengo conexión a internet,
es el único paliativo q adormece mis temores
Desde mi zulo y al final del túnel
diviso una luz que descandila el horizonte
y me trae unas motas de consuelo,
una brizna de aire fresco
un calor que baña mi piel.
Gracias a que estoy en este zulo,
gracias a que te veo,
los minutos dejan de ser horas,
el encierro es menos amargo
y nos reencontramos cuando abrimos nuestras ventanas.
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